Ley del buen samaritano
Primeros Auxilios y RCP Australia
El Buen Samaritano: compasión y protección
Tomada de la Biblia (Lucas 10:25-37), la parábola del Buen Samaritano narra cómo un viajero dado por muerto es socorrido por un desconocido que lo cura y vela por él. Más allá de su contexto religioso, transmite un mensaje universal: la obligación moral de socorrer al prójimo en peligro, con compasión y altruismo.
Inspiradas en este principio, numerosas leyes del Buen Samaritano se han promulgado en todo el mundo para proteger frente a demandas a quienes prestan asistencia de buena fe en una emergencia. Sin embargo, el alcance exacto de esa protección varía de una jurisdicción a otra: a continuación encontrará lo que dispone la ley aplicable a su región.
Su proteccion bajo la ley
En Australia no existe una ley federal única: la protección del buen samaritano está prevista en la legislación sobre responsabilidad civil de cada estado y territorio, como el Civil Liability Act 2002 (NSW) o el Wrongs Act 1958 (Vic). Todas estas jurisdicciones otorgan inmunidad de responsabilidad civil a quien presta auxilio de buena fe durante una emergencia, sin imprudencia grave y sin haber causado la situación. Esa protección alcanza tanto a los rescatistas capacitados como a los no capacitados, y comprende expresamente el uso de un desfibrilador externo automatizado.
Sin obligacion de actuar, pero con todas las razones para hacerlo
En casi todo el territorio australiano, el common law no impone ningún deber general de socorro: intervenir es una decisión personal, y la ley protege esa decisión cuando se toma de buena fe. La única excepción nacional es el Territorio del Norte, donde el artículo 155 del Criminal Code Act 1983 castiga a quien, pudiendo auxiliar, se abstiene con insensibilidad respecto de una persona cuya vida corre peligro. En el resto del país usted es libre de actuar, y esa libertad va acompañada de una protección jurídica real.
Por que la capacitacion es importante
En un paro cardíaco, cada minuto sin reanimación reduce las probabilidades de supervivencia en torno a un 10 %. En Australia, con sus enormes distancias y comunidades remotas, la ayuda profesional puede tardar largos minutos en llegar: el testigo presente se convierte en el primer eslabón de la cadena de supervivencia. Una formación en RCP y primeros auxilios le enseña a reconocer la emergencia, a comprimir con eficacia y a usar un desfibrilador sin dudar. Capacitarse es transformar un instante de pánico en gestos que salvan vidas, para un colega, un ser querido o un desconocido al borde del camino.